Dentro de poco, el 31 de Octubre para ser exactos, la
mayoría de nosotros celebrará una fiesta llamada Halloween y me gustaría
dedicar esta entrada a hablar un poco de esta celebración que muchos españoles
celebramos sin saber tan siquiera el por qué.
Todos nosotros sabemos de que trata de una “noche de miedo”
en la que nos disfrazamos intentando imitar a seres terroríficos y salimos a la
calle a pedir caramelos (especialmente los niños).
Pero particularmente, Halloween significa "All hallow's
eve", palabra que proviene del inglés antiguo, y que significa
"víspera de todos los santos". Ésta costumbre tenía un fin religioso
que ha sido suplantado por “una noche de terror”.
Ésta tradición es de origen Celta, quienes la inculcaron a
Estados Unidos y ellos la promovieron mediante películas de terror, libros,
etc... Llegando así a celebrarse en diversos países del mundo.
La tradición religiosa ha sido “decorada” a lo largo de los
años hasta que muchísimas personas que hoy en día la celebran, ni siquiera se
imaginan que se originó con un fin religioso.
Para ser sincera, yo misma me pongo de ejemplo. Tenía una
idea bastante amplia de por qué se celebraba esta fiesta en mi país (por
tradición, por el día de los difuntos, películas americanas, tema comercial...)
Pero nunca lo he sabido con exactitud.
Mi investigación acerca de ésta costumbre estadounidense me
ha asombrado mucho. He descubierto, en particular, las distintas opiniones de
cristianos en contra y a favor de dicha fiesta que cada vez es más celebrada:
-
“¿Qué experiencia (moral o religiosa) queda en el niño que
para "divertirse" ha usado disfraces de diablos, brujas, muertos,
monstruos, vampiros y demás personajes relacionados principalmente con el mal y
el ocultismo, sobre todo cuando la televisión y el cine identifican estos
disfraces con personajes contrarios a la sana moral, a la fe y a los valores
del Evangelio? ¿No estamos promoviendo en la conciencia de los pequeños que el
mal y el demonio son solo fantasías, un mundo irreal que nada tiene que
ver con nuestras vidas y que por lo tanto no nos afectan?”
https://www.aciprensa.com/controversias/halloween5.html
-
“Querer poner
a un niño de 4 u 5 años o a sus padres que salen a pedir dulces vestido del
hombre araña, de vaquero o princesita, como un adorador del demonio es querer
jugar y manipular la mente de personas que comparten sanamente con sus hijos.
Por otro lado, muchas mentes enfermas no celebran lo que los niños salen a celebrar,
estos se reúnen para adorar lo malo o sea festividades o rituales de índole
satánica” http://www.proyectosalonhogar.com/Hallowen/Indice.htm

En mi opinión, afirmo que el origen y objetivo de muchas
celebraciones, se van perdiendo a lo largo del tiempo y olvidando la razón del
por qué fueron tradicionalmente celebradas. Pero por otro lado, no me parece
correcto que unos niños, sin apenas conciencia de lo que están haciendo, y sus padres
que al fin y al cabo siguen una tradición que se ha ido consolidando de otra
manera durante los años, tengan que ser sus actos denominados como inmorales.
Todo el mundo tiene derecho a vestirse como quiera, disfrazarse de lo que
quiera y más si no causan daño o provocación alguna a la religión cristiana, al
fin y al cabo, es una manera distinta de vestir en un día determinado. No se
puede comparar en absoluto con la provocación a “espíritus” que muchos jóvenes
promueven entre los grupos sociales como oujias/güijas que entiendo que sí
pueda molestar a ciertas personas de religión cristiana cuando lo que llevan a
cabo es provocarlos o interaccionar con
ellos cuando el fin de la fiesta del día 31 de Octubre es respetarlos.
Sara Martínez.